Proyecto de RM y del Consejo para 2014-2020

PRESENTACIÓN: proyecto de animación y gobierno del Rector mayor y del Consejo general  para el sexenio 2014-2020

Queridos Hermanos:

En la sesión de verano del Consejo hemos  elaborado el proyecto de animación y gobierno del Rector mayor y del Consejo general  para el sexenio 2014-2020. Os  ofrezco ahora  algunos elementos de lectura para su comprensión e interpretación.

Escucha
  El proyecto nace de la escucha de numerosos interlocutores. Ha tomado en consideración ante todo la Relación del Rector mayor don Pascual Chávez al  CG27, en la que se ha presentado la evaluación de la Congregación, de los sectores  del Consejo General y de las regiones. Solo a partir de la verificación del camino  hacho ha sido posible elaborar un proyecto cuidadoso.
  El proyecto del sexenio, además, se ha puesto a la escucha de la Asamblea  capitular; ella es la expresión más autorizada de la vida y de las orientaciones  de la Congregación. Ella ha expresado, especialmente a través de las Actas del  CG27, la autoconciencia de la Congregación en el momento actual, sus  expectativas, retos y problemas y sus perspectivas de camino.
  El proyecto, por último, es fruto de la escucha atenta de la diversidad  de posturas y perspectivas compartidas en el seno del Consejo general. El primer  compromiso de coordinación del Consejo general, pedido por el CG27, se ha  realizado precisamente en la escucha recíproca. Esto ha permitido llegar a una visión  compartida y convergente de las decisiones que adoptar. Se puede decir que en  el Consejo hemos tenido una buena y sólida convergencia, aunque en este ámbito hay  que dar todavía algunos pasos de mejora.

Sujeto del proyecto
  Es la cuarta vez, en la historia de la Congregación, que el Rector mayor  y el Consejo general elaboran el proyecto del sexenio. En este proyecto para el  2014-2020 se ha puesto más en evidencia el hecho de que el sujeto del proyecto es  el Rector mayor con su Consejo. En él se describe qué aportación intentan dar  el Rector mayor y los Consejeros, juntos y personalmente, al camino de la  Congregación, al crecimiento de los sectores y al desarrollo de las regiones.
  El sujeto, pues, no son las regiones ni las inspectorías; ellas tendrán  su proyecto del sexenio, que tendrá como referencias el CG27, las conclusiones  de las respectivas Visitas de conjunto y de las Visitas extraordinarias. Las regiones  e inspectorías pueden obtener inspiración del proyecto del Rector mayor y Consejo  general, viendo cómo han reflexionado y actuado; ellas deberán encontrar las  concreciones más adecuadas, teniendo presentes sus situaciones y sus ambientes.
  El proyecto del sexenio ha hecho crecer al Rector mayor y al Consejo  como sujeto que actúa de modo sinodal y colegial. En sintonía con la vida de la  Congregación, el Rector mayor y el Consejo general ofrecen su aportación específica  al camino de todos los hermanos, inspectorías y regiones; al mismo tiempo en la  reflexión común ellos aprenden a ser corresponsables y a converger sobre  decisiones comunes. El camino conjunto con la Congregación y la convergencia en  el seno del Consejo general se convierten así en expresiones de organicidad y  colegialidad.

Organización del proyecto
  Las prioridades del proyecto son las mismas que las del CG27, de las  que hemos asumido la única finalidad dividida en tres partes, que se refieren a  ser místicos en el espíritu, profetas de la fraternidad y servidores de los  jóvenes. También los cuatro procesos que ha elegido el proyecto se han tomado  de los doce procesos que el Capítulo  general 27 indica (CG27, 64, 66, 68, 70, 72, 74). Los  pasos del proyecto, por último, se han  individualizado entre los indicados por el CG27 considerado como un “mapa”, del que se toman los más idóneos y  fundamentales para  la animación y gobierno del Rector mayor y del Consejo general; esas prioridades  afectan a todo el Consejo, al Rector mayor y a los Consejeros.
El Consejo general ha señalado al  Vicario y a los Consejeros de sectores las prioridades de intervención. Estas  son las que corresponden al camino que la Congregación ha recorrido hasta ahora,  a las peticiones del CG27 mismo, a mi discurso de clausura del Capítulo, a los nuevos  pasos que el informe del Rector mayor pedía al CG27, en donde se habla de los objetivos  no alcanzados y de los retos planteados. Lo que se refiere al Delegado central  para el Secretariado de la Familia salesiana se ha tomado en consideración no  solo en el Consejo general, sino también en el Consejo de la misma Familia  salesiana. Del mismo modo el Consejo general ha subrayado lo que es prioritario  para la actuación de los Consejeros generales en la animación de las regiones y  de las inspectorías.

Esencialidad del proyecto
  Me parece que puedo decir que el  proyecto de este sexenio tiene una peculiaridad: ha escogido ser esencial. En  efecto: no todo lo que el Rector mayor y el Consejo realizarán en el sexenio debe  formularse; lo que es ordinario no se ha escrito; se han subrayado solo, efectivamente,   las prioridades.
  De la esencialidad del proyecto  deriva también una simplificación de la formulación; de ese modo se logra comprender  mejor lo que es importante respecto a lo que es secundario; al mismo tiempo se  logra centrarse en lo que es estratégico, sin dispersiones. La dispersión, en efecto, que es un riesgo que deriva también de la complejidad de las  situaciones, puede superarse con la convergencia sobre pocos aspectos esenciales,  prioritarios y comunes.
  Por último debe tenerse también  en cuenta que al comienzo de un sexenio no se pueden prever las necesidades que  pueden surgir en la vida de la Congregación, de la Iglesia y de la sociedad; un  proyecto debe, pues, dejar espacio también a lo imprevisible y, sobre todo, a  lo que el Espíritu y las situaciones nos quieran sugerir. También por esto el proyecto  del sexenio ha elegido ser esencial.
  En la lectura del proyecto notaréis  que lo que se refiere a la pastoral juvenil resulta más largo que las demás  partes; especialmente la tercera área sobre los “lugares y sectores” es la más abundante.  Hemos estudiado la posibilidad de reducir esa parte; a juicio del Consejero  para la pastoral juvenil era importante mantenerla en su amplitud, aunque  manifieste una evidente diferencia con todo el resto del proyecto; a su parecer  esto ayudaría a conocer y concretar mejor el “Cuadro de referencia de la  pastoral juvenil” precisamente para los lugares y los sectores. En ese sentido  hemos decidido acoger la propuesta, confiando en que también las diferentes  regiones e inspectorías encuentren ayuda para lo que hayan creído útil.

Novedad del proceso
  Según nos parece a nosotros, el proceso de formulación del proyecto del sexenio que, como  decía, se repite ya por cuarta vez, no es una experiencia repetitiva; resulta siempre  nuevo: nuevos son el Rector mayor y los Consejeros, nuevos son el contexto y los  retos, nuevas deben ser también las respuestas. La coparticipación de intenciones  y objetivos no ha llegado nunca  de una  vez para siempre; la convergencia está siempre por adquirir. El trabajo de formulación  del proyecto nos ha ayudado a conocernos y a comprendernos mejor, a expresar nuestras  sensibilidades, a realizar el discernimiento, a crecer en la fraternidad, en la  comprensión y en la comunión.

El  deseo que os expreso a todos vosotros es que podáis crecer en la participación,   convergencia y comunión en vuestros procesos  de proyección, con la presencia animadora del Espíritu Santo y con el apoyo de María  Auxiliadora. De este modo podremos “caminar juntos” en este Bicentenario del Nacimiento  de Don Bosco.

Con  afecto

 Don  Ángel Fernández Artime
 Rector mayor